Plan de Igualdad del IES Pablo Picasso

“El sistema general educativo es la horma y el cemento de la ciudadanía, de la capacidad de ser igual o aspirar a serlo. La democracia y la educación están vinculadas como lo están la educación y la igualdad“

Amelia Valcárcel

Ya no es tiempo de pensar que la escuela pueda ser un ente aislado de su entorno y en donde se transmiten una serie de conocimientos relevantes. Podrá seguir siendo esto último si la preparamos para insertarse convenientemente en la realidad social , si puede dar respuestas a dudas planteadas en los cambios sociales que han posibilitado nuevas relaciones de género, y si la educación de las personas se entiende y piensa como integral.

Abordar la educación con la premisa siempre constante de la incidencia sobre nuestro alumnado, con la necesidad de contrarrestar las ideas reacias  a la implementación de la igualdad, ideas que desde todos los ámbitos sociales siguen propagándose y que mañana, de forma global, denunciaremos para que se produzcan cambios ciertos. Es el mismo alumnado que fuimos nosotras y nosotros un día; personas abiertas al conocimiento, a la experiencia creativa de construir para sí mismos un futuro mejor. Es pues, una gran oportunidad la que acontece cada mañana en el espacio del aula.

¿Qué podemos hacer por mejorar esta práctica?

En primer lugar, soltar los complejos. Sin avasallar, sin imponer ni adoctrinar. Confiando en la fuerza de la razón y de los conocimientos y no solo en ellos  ni ella. También en la de las emociones y los sentimientos. La experiencia personal y colectiva. Y no dejar de trabajar en ello ni un solo día. Ocupes el lugar que ocupes. Agradeciendo oportunidades y creándolas. Viendo siempre el espacio restante para la igualdad y adueñándonos de una visión transversal desde la perspectiva de género ( la gafas violeta de Gemma Lienas) que empape toda nuestra labor docente incluida por supuesto la didáctica.

Nosotros manejamos esos textos y podemos construir otros. Estamos alentados por proyectos interdisciplinares, de aprendizaje significativo, de aprendizaje/servicio, generadores de un tipo de escuela transformadora y eficaz.  Esa es la gran oportunidad. Pero además urge sentirse impelido a una formación constante de lecturas feministas, es decir, de mirar y conocer la realidad de forma plural, que contemple a toda la humanidad y no solo a su mitad.

    “El lugar de una mujer en la sociedad marca el nivel de civilización” Cady Stanton, Elisabeth. ( 1815-1902). Feminista y sufragista estadounidense.